Antes de comenzar a exponer algunos datos inéditos sobre la ubicación de Segeda, añadiré un breve resumen de su historia para que cualquier persona no iniciada se pueda hacer una idea de la importancia que tuvo la Ciudad Estado Celtíbera de Segeda.
El historiador que más información proporciona sobre la ciudad celtíbera de Segeda fue Appiano (95 D.C), según sus palabras, Segeda era una ciudad grande y poderosa de la tribu de los Belos adscrita a los pactos de Graco, pactos que obligaban a pagar tributos y proporcionar guerreros a los romanos, pero Segeda quedó exenta de estos tributos después de Graco. Pocos años después los segedenses estaban construyendo una muralla de 40 estadios (unos siete kilómetros y medio) para albergar a pueblos vecinos junto a ellos, según parece obligados, así como intentaban obligar a sus vecinos los Titos a unirse a ellos dentro de la muralla conjunta. Entonces los Titos dieron parte a los romanos de este atropello y (resumiendo) los romanos enviaron 30.000 soldados a solventar el problema antes de que terminaran la muralla, para lograrlo tuvieron que cambiar el comienzo del año que antes comenzaba en marzo, a enero, pues no podían entrar en conflicto hasta el comienzo del nuevo año con el cambio de gobernante, según parece. Los segedenses que aún no habían terminado la muralla más extensa de una ciudad celtíbera, al enterarse de que se acercaban 30.000 romanos optaron por huir y refugiarse en la cercana ciudad de Numancia; esto provoca la furia de los romanos con los numantinos por acoger a los segedenses y por este motivo comienza la guerra de Numancia.
El presente escrito consta de dos partes, en la primera se desmenuza un texto en el que Mauro Castellá Ferrer documenta una lápida itineraria romana en la que figuran los epígrafes: SEGEDA VRBE entre otros, la lápida fue hallada en un repecho de la vía Augustobriga Uxama cerca de Canales, el único Canales que existía en dicha vía es el pueblo que hoy día se llama Aldealpozo, este sería el resumen. La segunda parte trata de la actual ubicación de Segeda.
Primera parte:
Durante algunos siglos se tuvo por cierto que Segeda estaba situada en Canales de la Sierra (Rioja), para ello se basaron en documentos de la Edad Media que hacían referencia a Segeda en Canales, o cerca de Canales; aunque después de estudios sobre la zona en el año 1.929, Taracena, termina por rechazar tal localización, algo que más tarde secundan otros expertos.
Como iremos viendo, en la Edad Media
establecieron Canales de la Sierra como el lugar donde se situaba Segeda, probablemente
por error, dado que existía otro Canales que encajaba perfectamente con los
datos concretos relacionados.
En: Vía Uxama Augustobriga (pag:45 a
48) Eduardo Saavedra, después de escribir sobre columnas, inscripciones y
sepulcros hallados en Calderuela, siguiendo su camino hacia Augustobriga (Muro
de Agreda), hace parada en Aldealpozo, pueblo cercano a Calderuela. En su
relato, escribe sobre las inscripciones de varios miliarios que en su día hubo
en Aldealpozo, asegurando que antes se llamaba Canales, también escribe sobre
los motivos del nombre y del cambio de nombre. El primer documento que contiene las palabras Aldea
el Pozo es de 1.524, otras fuentes dicen que oficialmente comenzó a llamarse
Aldeaelpozo en 1.528.
Canales de la Sierra en la Edad Media
ya era una localidad importante, en la que se habían hallado monedas celtíberas e inscripciones romanas entre otras cosas, por tanto, era fácil de relacionar
con cualquier escrito relevante sobre Canales, sin embargo, el Canales de
Aldealpozo era una pequeña aldea apenas conocida, uno de los motivos que llevó
al error de situar Segeda en Canales de la Sierra.
El primer documento conocido que relaciona Segeda con Canales, es un breve texto de Hauberto Hispalense hablando del martirio que padeció santa Severa en la antigua Segeda, pero es tan breve que la reduce a Canales. El texto es del año 919 y lo añade un anónimo a su Memoria dedicada a la localización de Segeda en Canales de la Sierra, Memoria de la que escribe José Cornide en Historia de la Academia y el P. Fidel Fita en De Clunia a Tricio.
El escrito de Hauberto Hispalense es
el siguiente:
"Segedce caput Sigonium in Arevacis que nunc Canales dicitur,
patitur Santa Severa virgo. Vil kalendas y unii. Y en castellano: En Segeda, caveza
de los Sigonios en los Arevacos, que aora se llama Canales, padeció martirio
Santa Severa virgen en 26 de Mayo."
Al parecer, a partir de dicho escrito
o alguno similar que relacionaba Segeda con Canales, los habitantes de Canales
de la Sierra consideran que la antigua Segeda estuvo allí y lo convierten en
tradición popular. Esto sin duda motivó un escrito posterior de los religiosos
del Monasterio de Valvanera referente a una concordia, dando por hecho que la
antigua ciudad de Segeda estuvo allí, este sería uno de los documentos de la
Edad Media que establecieron la localización de Segeda en Canales de la Sierra,
dicho escrito también lo incluye el anónimo en su Memoria.
En: "VII de Clunia a Tricio
viaje epigráfico de Clunia a Canales" el P. Fidel Fita escribe sobre el
anónimo exponiendo su Memoria completa; Memoria que al parecer contiene varios
datos anteriormente publicados por Antonio Zapata. Este anónimo también alude a
un manuscrito de Mauro Castellá Ferrer donde escribe sobre el hallazgo de una
lápida itineraria, cerca de Canales, en la que había una inscripción que contenía
los epígrafes: SEGEDA VRBE.
En "Historia de la
Academia", Cornide también alude a la Memoria del anónimo y hace un
resumen, pero existe alguna diferencia en los epígrafes de la lápida que
transcribe, con respecto a los que aporta Fidel Fita y pone en duda algunos
puntos que me parece importante señalar, de otra forma hubiera bastado con
exponer en el presente escrito el texto de Fidel Fita.
Un dato a tener en cuenta es, que el
citado anónimo sería Don Antonio Azcárraga y Lucindo, maestro de gramática en
Canales de la Sierra según indica el P. Fidel Fita en De Clunia a Tricio, pues
su letra era idéntica a la del anónimo.
La versión del anónimo más completa
sobre Mauro Castellá Ferrer y el hallazgo de la lápida, es la del P. Fidel Fita
en De Clunia a Tricio y es la siguiente:
"Don Mauro Castellferrer en una lápida que trasladó y que, aunque no
la exhibe en su Historia de Santiago la dejó acreditada para el segundo tomo,
que escribió aprobado por los Señores del Real y Supremo Consejo de Castilla, y
con no pocos elogios de los bien considerados, en el capítulo 7 de su Lapidario,
que este nombre quiso dar a su libro, siendo lástima y muy grande no vea la
pública luz, dice que halló una lápida cerca de la dos Huertas a tres cuartos
de legua de Huerta de arriba, puesta en un repecho, que contenía estas letras:
HANC VIAM AVG. A SEGEDA VRBE DIX. XI PAS. M. AD VΧΑΜΑΜ. L. LVCRETIVS
DENSVS. II VIR. V. M. FECIT.
Construye esta lápida Don Mauro Castell de esta suerte: Este camino
imperial distante de la ciudad de Segeda once mil pasos, y va a la de Osma,
hizo Lucio Lucrecio Denso, uno de los dos varones que tuvieron el cargo de
aderezarlo. Quede asentado dista Huerta de arriba de Canales legua y media, de
modo que desde el sitio en que estaba la ciudad de Segeda al en que se halló
esta lápida, habrá hoy los once mil pasos muy cabales, y es el camino por donde
se va a la ciudad de Osma".
Existen tantas publicaciones situando Segeda en Canales de la Sierra, como otras cerca de Canales de la Sierra, en diversos puntos, algo lógico, pues no sabían en realidad el lugar concreto donde se halló la lápida, además de tener la mayoría una errónea traducción de los epígrafes, pues creían que DIX era lo mismo que DIS y que aludía a “DIS-tancia”, Castellá que no era experto en traducir, traduce: distante, cuando en realidad DIX está en un contexto numérico y significa 509 en números romanos. El paso simple romano es de 47 centímetros y la milla son 1.481 metros. Tampoco tiene sentido escribir 11.000 pasos, teniendo la milla como referencia de medida, el dato de 11.000 pasos no tiene sentido ni en Canales de la Sierra, ni en Canales de Aldealpozo, por tanto, creo que podemos descartarlo.
Cabe decir que algún autor traduce correctamente la medida en pasos, pero sitúa la ciudad a 500 pasos de un lugar cercano al Monasterio de Valbanera.
En la inscripción después de XI viene PAS, algo que da lugar a
confusión, pues significaría 11 pasos, y al parecer Castellá, el anónimo y algunos
autores más, traducen 11.000 pasos. Creo que la forma correcta de traducir la
inscripción es diferenciar los contextos numérico y alfabético y adjudicar a
cada número la letra, o letras que le corresponden, es decir, al primer número
del contexto numeral que creó el autor de la inscripción: DIX, corresponden las
primeras letras: PAS, del contexto alfabético, y al segundo número: XI,
corresponde la M, situada en segundo lugar del contexto alfabético. Por
consiguiente, el significado de los epígrafes que nos ocupan, vendría a decir
lo siguiente: Segeda se encuentra a 509 pasos de la milla XI, en
la vía Augustobriga Uxama.
Castellá
halló la lápida en el camino
imperial que va a Osma y la inscripción de la lápida contenía los epígrafes:
AVG. VXAMAM que corresponden a la vía Augustobriga Uxama, algo que para situar
en Canales de la Sierra necesita de un triángulo como intentan explicar en De
Clunia a Tricio. Pero no tiene sentido desviarse del camino natural y cruzar la
sierra sin necesidad para llegar de Augustobriga a Uxama o viceversa. Dado que
la lápida contenía los epígrafes AVG. VXAMAN, es más factible que el camino
imperial que va a Osma, al que se refería Castellá Ferrer, sea la calzada
romana Augustobriga Uxama que transcurre por Canales, pero el Canales de
Aldealpozo, no Canales de la Sierra. El hecho de existir una lápida itineraria
cerca de Canales conteniendo los epígrafes SEGEDA VRBE desde el siglo I o II,
sugiere que las primeras publicaciones y reseñas escritas sobre la localización
de Segeda cerca de Canales, las situaron por error cerca de Canales de la
Sierra, y a partir de ahí se forjaron los escritos de la Edad Media que situaban
Segeda en aquel sitio.
Tanto la inscripción de la lápida (no
su errónea interpretación), como los datos del manuscrito de Castellá,
coinciden para situar Segeda donde realmente estaba, salvo
el apodo de las dos huertas para referirse a Calderuela y Nieva.
En las dos versiones es similar la referencia
al lugar del hallazgo de la lápida, en la de Castellá presentada por el
anónimo, figura: "cerca de las dos huertas"; en la versión resumida
de Cornide que luego veremos, figura: "el sitio de las dos huertas" y
difícilmente se puede llamar "cerca de" o "el sitio de" a
las dos huertas de Canales de la Sierra, pues distan una de otra, 6 km, eso no
es un sitio, son dos.
Las dos huertas mencionadas podrían
ser Nieva y Calderuela, pues desde Nieva (huerta de arriba) a Aldealpozo
(Canales) hay más o menos legua y media tal como señala el texto.
Calderuela y Nieva aparecen como un
solo lugar durante siglos, por lo que en este caso si sería factible situar el
repecho “cerca de las dos” o “el sitio de las dos”. En el Censo de Pecheros en
1.528, mientras todos los pueblos y aldeas aparecen de forma independiente no
sucede lo mismo con Nieva y Calderuela, también aparecen como un solo lugar en
el Catastro del Marques de la Ensenada en 1.749, figurando como: Nieba y
Caleruela.
Según Eduardo Saavedra (pag:39),
antes les llamaban: Las Anejas. En concreto, hablando de los tramos visibles de
la calzada romana Uxama-Augustobriga, dice: “...en la llanura de las Anejas (como se llama a Nieva y Calderuela en
el país)” En este caso, si es factible llamar “el sitio de las dos” o
“cerca de las dos” al repecho donde se hallaba la lápida, porque era terreno de
Las Anejas.
El apodo que servía para denominar a
Calderuela y Nieva probablemente venía de varios siglos antes, pues las
iglesias de Calderuela y Nieva fueron anejas de la de Cortos durante bastantes
siglos, según información del Catastro del Marqués de la Ensenada y del archivo
histórico del Obispado de Osma. Por eso cabe pensar que, cuando Castellá Ferrer
estuvo en la zona seguramente les llamaban Las Anejas; aunque nada podemos
descartar en cuanto a apodos, pues en territorio de Calderuela y Nieva también había
huertas según vecinos de los dos pueblos, en Calderuela cercanas a la fuente
vieja (pozo), y al cerro de la Magdalena, donde hubo una población en la Edad Media,
y en Nieva junto a la fuente romana (pozo), la zona de la fuente romana parece
que también estuvo habitada en la Edad Media; en los dos sitios tenían huertas por lo que a estos despoblados medievales
quizás les llamaban “las dos huertas”, no se puede descartar.
También cabe la posibilidad de que el
manuscrito original de Castellá Ferrer tuviera escritas las palabras: Anejas y
Aneja en lugar de Huertas y Huerta, dando lugar a que el “maestro anónimo” al
leer el manuscrito pensara honestamente que las Anejas eran las Huertas
cercanas a Canales de la Sierra, donde creían que estaba Segeda desde siglos
antes, convirtiendo así Anejas, en Huertas.
Tampoco parece lógico que tuviera que
llegar Castellá Ferrer, varios siglos después del “establecimiento” de Segeda
en Canales de la Sierra, para hallar la lápida donde rezaba: SEGEDA VRBE. De
haberse hallado la lápida en aquella zona, la habrían mencionado en los
documentos del Monasterio de Valvanera, por ejemplo, puesto que sería la prueba
de mayor consistencia para localizar Segeda en Canales de la Sierra, sin
necesidad de añadir argumentos cuestionables.
Sigamos desmenuzando el texto: Castellá Ferrer alude al traslado de la lápida que estaba en un repecho a tres cuartos de legua de huerta de arriba, precisamente a unos tres cuartos de legua de Nieva, existe un repecho junto a la vía Augustobriga Uxama que es de fácil localización: Si vamos desde la N-122 hacia Calderuela, tenemos que pasar por debajo del puente sobre el que está la vía del tren, nada más pasar este puente tomamos un camino a la derecha del mismo, es la vía romana, a unos 100 metros hay una bifurcación que divide el camino en dos, en ese punto está situado el repecho de piedra que pudo albergar la lápida antes de su traslado. No hay más repechos en la zona junto a la Calzada Romana, además este coincide con las distancias de la inscripción.
El lugar mencionado probablemente
corresponde a la milla XI de la vía Augustobriga Uxama, como podremos comprobar
en otro escrito sobre los miliarios que añadiré al blog, algo que coincide con
los epígrafes XI M de la lápida.
En realidad, hay dos repechos como se puede observar, el de abajo corresponde a la Vía Romana que pasaba por Canales, el de arriba corresponde a un camino desde el que se puede llegar a Nieva. El repecho sobre la vía Augustobriga
Uxama es atribuible al mencionado por Castellá Ferrer porque está situado junto
a la calzada en la milla XI, como he señalado antes, también porque coincide la
distancia en pasos romanos DIX representada en la inscripción de la lápida, con
la distancia entre el repecho y Segeda, y también por ser el punto de la
calzada más próximo a Segeda.
Veamos: La medida de un paso romano
simple es de 74 centímetros, multiplicado por 509 = DIX, son 376 metros y esta
es la distancia que hay desde el repecho hasta la muralla más cercana de
Segeda, en concreto, al parámetro de muralla que estaban construyendo, o bien,
ya tenían construida y más tarde la utilizaron de cantera hasta llegar a la
base, pues en esa zona es donde más tarde hicieron el poblado de la Edad Media
antes mencionado.
En la siguiente imagen se puede ver
la distancia entre el repecho y los parámetros de muralla:
En un texto del blog que tuve sobre
Calderuela “calderuelantigua”, en 2.008 sugería que “aquello” podía ser una
muralla, o los cimientos, o la base de ella, porque era una franja de piedras
incrustadas, paralela a una pequeña elevación del terreno (parámetros de
muralla) que parecía formar parte de un perímetro, por si lo veía algún experto
y acaso querían o podían comprobarlo, no es fácil dar con ella, pero una vez
localizada, se aprecia que rodeaba el cerro por el Sur y el Oeste, se pierde de
vista al otro lado de la carretera bajo una antigua escombrera, en el apartado sobre
la descripción de las murallas añadiré un mapa señalando el recorrido:
Sorprende que Castellá Ferrer no
aludiera al lugar donde trasladaron la lápida, al menos es inusual que alguien
escriba sobre un traslado concreto y solo aluda al lugar de origen, omitiendo
el de destino, quizás el maestro Don Antonio Azcárraga y Lucindo tuvo un
despiste al copiar el manuscrito, pero probablemente la trasladaron a
Calderuela como veremos más adelante.
La versión de Cornide sobre la lápida
en Historia de la Academia es un resumen de la existente en la Memoria del
anónimo y es la siguiente:
"Para prueba de lo dicho trae el autor (anónimo) de la Memoria una
inscripción itineraria, que toma del segundo tomo de la Historia de Santiago ,
escrita por Don Mauro Castela-ferrer , que dice había visto manuscrito , y
aprobado por el Consejo para la impresión ; y que en él se hallaba copiada
dicha lapida como descubierta en el sitio llamado de las dos Huertas , legua y
media de la villa de Canales , camino de la ciudad de Osma.
La inscripción dice así:
HANC VIAM AVG. A SEGEDA VRBE
PAS. M. ADVXAMAM L. LV.
CRETIVS DENSVS. II VIR. V. M.
FECIT".
Yo ni tengo grande opinión de las citas y descubrimientos de Don Mauro
Castela-ferrer , ni en el estilo de esta inscripción hallo el de tales
monumentos ; y así creo más bien que Castela quiso acomodar a sus fines
particulares la inscripción publicada por Morales en sus antigüedades , como
existente en su tiempo en una peña entre la villa de Vinuesa y los molinos de
Salduero , al norte de la ciudad de Osma , y a los ¿? pasos con corta
diferencia que el autor de la Memoria dice fue hallada la que ofrece como
recogida por Castela.
Tampoco me hace gran fuerza la autoridad de Hauberto Hispalense, citado
por el autor de la Memoria, de quien dice, que hablando del martirio que supone
padeció santa Severa en la antigua Segeda, la reduce a la villa de Canales. La
Academia conoce bien el poco crédito que merecen las opiniones que se fundan en
el Cronicón de aquel y otros supuestos autores, y así podrá hacer juicio del
crédito que se debe dar al autor de dicha Memoria. (his-aca 124)
En esta versión, aunque se supone es
un resumen de Cornide sobre la Memoria que entrega el anónimo a la Academia,
vemos alguna diferencia con respecto a la anterior del P.Fidel Fita, pues la
inscripción que ofrece Cornide no contiene los epígrafes "DIX. XI."
anteriores a "PAS. M.", esto sugiere que Cornide resume la versión
del anónimo y copia los epígrafes de forma poco rigurosa, o que, en el
manuscrito hallado por él en la Academia, los omitió el autor. Me inclino por lo
último, pues casualmente son los epígrafes que habrían abierto los ojos a
Cornide, al no ajustarse a la traducción (errónea) que de ellos se hizo.
Cornide duda de la veracidad del
hallazgo de Castellá y piensa que este acomodó a sus fines particulares una
publicación anterior de Morales, que luego veremos, pero se equivoca, porque el
gallego Castellá Ferrer no tenía fines particulares en este asunto, quien pudo
acomodar a sus fines particulares el hallazgo de Castellá, sería el anónimo,
que era maestro de Canales de la Sierra, algo que Cornide también desconocía.
En la versión antigua de las
Antigüedades de Ambrosio Morales se puede leer que Segeda era vecina de
Numancia (pag:185) y que Numancia estaba en Garray (pag:220), algo interesante
porque el libro es de 1.565. También Florián de Ocampo nacido en 1.495 en
Zamora curiosamente, sitúa Numancia junto a Garray (pag:42 Libro 1º pag:280
Libro 3º). Castellá Ferrer en Historia de Santiago publicada en 1.610 también
asegura que la antigua Numancia estaba junto a Soria, si bien, Castellá añade
la controversia que existía con la localización en Zamora, pero resuelve el
asunto de una manera digamos, Salomónica, pues viene a decir que en España
había poblaciones cuyo nombre se repite en dos lugares distintos, y que la
Numancia antigua junto a Soria sería la que destruyó Escipión, y la Numancia de
Zamora la que no destruyó, añadiendo que no sabe dar mejor respuesta a los que
tienen estas porfías.
El militar y escritor gallego Mauro
Castellá Ferrer escribió dos tomos de la Historia de Santiago, el primero
consta de 4 libros con varios capítulos cada uno, publicado en 1.610. El
segundo tomo no llegó a publicarse, pero ya estaba manuscrito y aprobado para
la impresión por los Señores del Real y Supremo Consejo de Castilla, el
capítulo 7 del segundo tomo lo iba a titular: “Lapidario”, por lo visto ahí es
donde incluía el texto sobre la lápida. Después de ojear durante unas horas el
tomo publicado de Historia de Santiago, deduzco que Castellá estuvo buscando
documentación en la Iglesia de Santiago, que así se llama la de Nieva, y
alguien de la zona le informó sobre la lápida. O bien, ya tenía alguna
referencia anterior sobre la lápida en la que figuraba Canales, y no quiso
confundir al lector, dado que Aldealpozo dejó de llamarse Canales
(oficialmente) en 1.528 y Castellá Ferrer nació 39 años después.
En Canales, dirección Numancia fue
hallado el miliario con la milla X. Desde el lugar donde fue visto por Zurita,
hasta el repecho donde estaba la lápida con la milla XI, hay exactamente una
milla romana, esto podría establecer el orden correcto de los miliarios, puesto
que algunos de los que se piensa estarían muy desplazados de su lugar de origen
a partir del estudio de Eduardo Saavedra, en realidad no lo estarían tanto. El
que corresponde a la milla X, como decía, estaría en origen en su sitio
correcto, en la salida de Aldealpozo hacia Numancia donde lo vio por primera
vez Zurita, lo podemos
comprobar en la siguiente imagen sobre la distancia que le separa con el
repecho que albergaba la lápida itineraria con la milla XI. Medida realizada en
línea paralela a la calzada romana:
“En la siguiente entrada (post) al
blog, intentaré ajustar con datos objetivos el orden correcto de los miliarios
que van desde Augustóbriga hasta Arancón.”
Sobre la publicación de Morales a la que alude Cornide:
Similares epígrafes a los de la lápida, pero sin SEGEDA VRBE,
entre otros como las distancias, aparecen en otra piedra situada en la zona de
Vinuesa, de ella habla Nicolás Rabal, también lo recoge Fidel Fita en: De
Clunia a Tricio, y Loperraez, él mismo vio la inscripción y dice que no se
encuentra en buen estado, entre otras cosas, también alude y transcribe parte
de publicación de Ambrosio de Morales; yo no he encontrado la lectura original
de Ambrosio de Morales, de manera que añadiré una copia de la de Nicolás Rabal,
que además contiene algún dato interesante proporcionado por otro “Morales” del
siglo XVII.
Versión sobre "la piedra
escrita" de Vinuesa:
"Por último, otra de las vías interiores o pequeños ramales, era el
que salía de Visontium (Vinuesa), en dirección a Uxama. Sobre el Duero, en
dicho pueblo de Vinuesa, hay un puente antiguo de piedra, que parece reformado,
de cuyos tres arcos el primero, que mira a la parte del pueblo, es de
construcción romana en concepto de algunos inteligentes. Pasado el puente, el
camino tomaba la dirección de la orilla derecha del Duero, corriente arriba,
internándose en el pinar hasta el inmediato pueblo de Molinos de Salduero. Un
kilómetro antes de llegar a este pueblo se encuentra la piedra escrita, como
dicen los del país, con una inscripción que indica el Prefecto que compuso la
vía (**).
(**) Estas inscripciones como sigue:
HANC VIAM AVG.
L. LVCRET. DENSVS II. VIR. V. M.
FECIT.
Morales lo traduce de este modo: «Este camino imperial hizo Lucio
Lucrecio Denso, uno de los dos que tuvieron cargo de aderezarlo;» pero otro
escritor del siglo XVII, el licenciado López de Morales, miembro ilustre de los
doce linajes de Soria, en su Historia de los gloriosos Mártires de las Cuevas,
pueblo donde tenía su casa solariega, dice que la inscripción está mal
interpretada, porque la palabra Augustan debe leerse Angostan, y en tal caso la
verdadera traducción es esta otra: «Esta vía estrecha hizo… etc.»
Al pie de la piedra, que por ser un enorme peñasco no se ha movido del
sitio, pasa el camino abierto a pico sobre roca dura en un largo trecho, hasta
que termina el paso de la pequeña garganta que allí se presenta, poblada de
altos pinos y formando un paisaje pintoresco. En Molinos se pierde la
vía..."
En la versión anterior podemos
comprobar que Nicolás Rabal alude a Morales sobre la piedra, igual que Cornide
y Loperraez, pero en este caso ofrece la traducción de Ambrosio de Morales, y
la controversia que podría existir con la traducción del licenciado López de
Morales.
Sobre dicha piedra debemos tener en cuenta que no se trata de una lápida como la hallada por Castellá Ferrer, sino de un gran peñasco por cuyos aledaños pasaba la calzada romana. Está claro que hablamos de distintas piedras. Según señala el P. Fidel Fita dicha inscripción estaba repetida en diversos lugares de la vía para honra de quien la hizo (o arregló). Aquella vía podría ser un ramal que conducía a la vía Augustóbriga Uxama, según algunos autores.
La lápida en la que el anónimo basa
su teoría, pero no puede ofrecer su ubicación, probablemente la trasladaron desde
el repecho, hasta Calderuela, pues en el cementerio de ese mismo lugar apareció
alguna lápida con epígrafes romanos, según se desprende de la información
obtenida en un antiguo documento cuyos datos expongo a continuación: El doctor
Sebastián de Miñano, miembro de la real Academia de la Historia, en 1.826
señala en el Diccionario Estadístico-Geográfico de España y Portugal, que en el
cementerio de Calderuela se habían hallado lápidas con inscripciones romanas,
gracias a esta información podemos deducir que la lápida que nos ocupa la
trasladaron en principio al cementerio de Calderuela, aunque el señor Miñano
escribe sobre lápidas con inscripciones romanas en plural, por tanto, no se
debe descartar que hubiera más de una, o que lo escribió para simplificar y lo
que había es una lápida y una placa votiva a Marte, o Ara, hallada también en
Calderuela, de la que un trozo se conserva en el museo Numantino.
Lo más importante es, que la
información anterior de 1.826 alude a lápidas con inscripciones romanas en Calderuela,
algo que no abunda en el territorio, esto sugiere que una de ellas podría ser
la lápida: “SEGEDA VRBE” hallada y trasladada por Castellá Ferrer en el siglo
XVI. No sabemos la fuente del señor Miñano, tal vez en los archivos de la
parroquia en Soria pueda haber alguna información, porque en los del Obispado
de Osma, de Calderuela y Nieva solamente tienen los libros sacramentales, es
decir, bautizos, defunciones y bodas, desde 1.583.
Debido a su extensión, es complicado hasta para los expertos que no conocen el terreno hallar el perímetro de Segeda, además los tramos de murallas más significativos, digamos, que no son visibles para quien visite los pueblos porque están algo alejados y ocultos. Entre formaciones naturales, vestigios de muros y parámetros de muralla con una continuidad evidente, se obtiene un perímetro de 40 estadios. La ciudad consta de dos cerros separados por un valle, al estilo de las ciudades celtíberas de Uxama y Contrebia Leucade, pero de mayor tamaño.
Es importante añadir que la lápida
donde figuraba: SEGEDA VRBE, estaba situada originalmente en un repecho más cercano
a Calderuela y Nieva que a Canales, pero desde este lugar, Canales parece más
cercano por estar situado casi al mismo nivel que el repecho, algo que no
sucede con Calderuela y Nieva, pues están ocultas detrás del cerro del repecho
y también del cerro de la Magdalena, no cabe duda que esto motivó la relación
de Segeda con Canales desde el principio, más si cabe, si tenemos en cuenta que
la calzada romana donde estaba la lápida pasaba por el mismo Canales, y no por
Calderuela o Nieva; el hecho de no distinguir o no tener localizada la ciudad
fue suficiente para confundir al lector de los primeros escritos, un Canales
con otro.
Conclusión: Varios expertos desestimaron la localización de Segeda en Canales de la Sierra, sin embargo, el manuscrito de Castellá Ferrer y los epígrafes de la lápida itineraria, cobran sentido cuando los aplicamos a Calderuela y Nieva.
Segunda parte:
Según libros de texto, conferencias y diversas publicaciones, la mayoría de expertos dan por definitiva la localización de Segeda en los yacimientos del Poyo de Mara y Durón de Belmonte de Gracián, muy cerca de Calatayud (Bilbilis). Francisco Burillo Mozota es el experto que más tiempo a dedicado a dichos yacimientos, con infinidad de publicaciones referentes a Segeda.
El principal motivo por el que sitúan
oficialmente Segeda en la zona de Calatayud son algunas monedas halladas en
aquellos yacimientos, pero la historia dice que la gente de Segeda huyó hacia
Numancia cuando supieron que 30.000 romanos se acercaban a atacar la ciudad y
lo normal es que se llevaran las monedas con ellos. Unos irían a Numancia, pero
muchos otros se aliaron con los romanos y otros se desplazarían a distintos
lugares. Por eso, las monedas estarían dispersas por todos los sitios, excepto en
Segeda, algo que puede poner en duda la localización actual de Segeda, entre
otros datos históricos expuestos a continuación.
Schulten fue el primero en relacionar
el topónimo indígena leído entonces como: Segisa, con el latino Segeda en 1933,
lo que le lleva a proponer tal lectura es la cantidad de monedas halladas en
una zona con categoría de ciudad. A partir de entonces, algunos expertos
proponen sonidos en íbero y celtíbero para aproximar la leyenda SEKAIZA al
latín y poder leer finalmente Segeda, pero con un criterio predispuesto de
antemano a ello. Existiendo por otra parte, monedas Celtíberas con leyenda más
aproximada fonéticamente a Segeda, que Sekaiza.
Otra duda se despierta sobre las
monedas halladas en la zona de Calatayud, pues fueron acuñadas en distintos
periodos de tiempo y Segeda solo pagó tributos desde los pactos de Graco en que
se establecieron, hasta después de Graco, cuando quedó exenta de pagar
tributos. Teniendo en cuenta que Graco solo estuvo gobernando la zona un año o
dos, los segedenses pagaron impuestos solamente un año o dos, por lo que habría
muy pocas monedas de Segeda.
Después de Graco, estuvo Marco
Titinio Curvo durante tres años en paz, sin cobrar tributos, luego estuvo Apio
Claudio Centón, con quien empezaron las hostilidades a partir de un ataque celtíbero
sobre un campamento romano, de modo que los segedenses no volvieron a pagar
impuestos, si acaso alguna vez los pagaron. Su única riqueza sería el ganado, y
tampoco sabemos cómo y dónde pagaban impuestos los trashumantes, en caso de
pagarlos.
Da la impresión de que eximieron de
tributos a algunos celtíberos porque eran pobres, otra razón no puede haber, el
clima de la meseta es muy duro y las tierras no dan los mismos frutos que en la
zona de Calatayud, eso también pone en duda que Segeda estuviera en Mara o
Belmonte, pues no habría razón para eximirles de tributos, en tal caso
podríamos preguntarnos por qué Segeda queda exenta y Bilbilis estando al lado,
no.
Al parecer también se hallaron
monedas con la leyenda Sekaiza en Durón de Belmonte acuñadas en la etapa previa al ataque
de Nobilior. Si los segedenses hubieran acuñado moneda en esa época, poco
habrían tardado los romanos en resolver el conflicto de la muralla, pues podían
devaluarla, prohibir el comercio con dichas monedas, o quitarle todo su valor,
excepto el del metal, dejando a la ciudad en una situación catastrófica sin
necesidad de enviar tropas. El hecho de hallar monedas acuñadas durante los
años previos a la llegada de Nobilior, sugiere que no estamos hablando de
Segeda cuando nos referimos a SEKAIZA. En mi modesta opinión, para hallar la leyenda de las monedas
correspondientes a Segeda habría que limitar su identificación a las acuñadas
exclusivamente en los dos años que gobernó Graco en la Celtiberia.
En otro escrito, también se propone que
los segedenses volvieron a Segeda después de la destrucción de Numancia, se
llega a esta conclusión por el hallazgo de algunas monedas de Sekaiza acuñadas
posteriormente a la caída de Numancia. Pero tampoco existe dato histórico que
nos haga pensar que Segeda se volviera a habitar y menos con el mismo nombre;
Segeda se creó para unir en el combate a varios poblados cercanos, teniendo así
un lugar seguro donde refugiarse todos juntos, algo que después de la
destrucción de Numancia ya no tiene objeto, por lo que, si acaso volvieron a
habitar Segeda algunos Celtíberos, sería solo una parte proporcional a la tribu
que la habitara, pues Segeda era demasiado extensa.
Schulten le da categoría de ciudad a un espacio de 15 hectáreas, pero Segeda debería de tener un espacio mayor, espacio necesario para albergar a las tribus cercanas (expansión de Segeda), según escriben los antiguos historiadores, incluso alguno nos da las medidas del perímetro, Appiano señala que Segeda estaba construyendo una muralla de 40 estadios, lo que nos da una superficie de unas 400 hectáreas, por tanto, el lugar donde se hallaron las monedas con la leyenda Sekaiza corresponde a otra ciudad de tamaño muy inferior. Según el señor Burillo, Segeda tendría 42 hectáreas con el sinecismo (cohabitación), de las que 17 estarían habitadas, la Segeda de Calderuela y Nieva tendría unas 400 como dije anteriormente, de las que aún se desconoce las que llegaron a estar habitadas.
Para ajustar Segeda en Mara y Belmonte se ven obligados a proponer que Appiano exageraba en cuanto a las medidas de la ciudad, pero de 15 a 400 hectáreas de superficie sería mucho exagerar, tal desproporción es imposible a la hora de reflejar por escrito el tamaño de una ciudad. También proponen que los segedenses estarían al principio en el Poyo de Mara y después se trasladarían a Durón de Belmonte, a los que llaman Segeda I y Segeda II, pero ni entre los dos juntos se acercarían a la superficie de Segeda. Sin embargo, en la zona de Calderuela y Nieva podemos conformar un perímetro amurallado de 40 estadios, en un lugar rodeado de poblados celtíberos, un lugar que, por la orografía del terreno y suficiente agua en su interior, era idóneo para el establecimiento de una gran ciudad fortificada con el objeto de defensa ante una posible guerra. El siguiente mapa señala aproximadamente el trazado del perímetro: 7,37 km (40 estadios = 7,39 km) .
Información más detallada en el siguiente enlace:
Otra duda que se plantea al situar Segeda en la zona de Calatayud es, la gran
distancia que les separa de Numancia cuando notables historiadores coinciden en
que debería estar cerca, que eran vecinos, o los lugares cercanos como
Bilbilis, donde habrían podido huir y refugiarse ante un ataque romano en caso
de estar Segeda allí situada, en lugar de andar mujeres y niños con el ganado y
las viandas que no podían dejar a los romanos, más de 100 km, algo ilógico.
Para ser precisos, entre Garray y Belmonte hay 106 kilómetros. Varios
historiadores antiguos y no tan antiguos, incluso Appiano, sugería que Segeda
estaba cerca de Numancia tal como se desprende del siguiente pasaje de Historia
de la Academia:
."Por esta Relacion del Historiador Alexandrino (Appiano) se conoce que
Segeda estaba cerca de los Arevacos y de los Numantinos, y que era pueblo de
los Belos. (His.Aca 147)"
Segeda y Bilbilis, dos importantes ciudades renombradas por los historiadores, eran coetáneas, sorprende mucho que ningún historiador clásico informara de su vecindad, ni Appiano, Estrabón o Polibio dicen nada al respecto. Tal como mencionaron a sus vecinos los Titos y a los poblados cercanos que tenían previsto trasladarse a Segeda durante la expansión, además los poblados cercanos no se sentirían obligados a trasladarse a Segeda porque igualmente se podrían haber trasladado a Bilbilis. De la vecindad de Numancia con Segeda hablan varios historiadores, y algunos de su consanguinidad, sin embargo, repito, nada dicen de su vecindad con Bilbilis, estando tan cerca. Según Martín Bueno, la ciudad celtíbera estaría debajo de la romana Bilbilis, en controversia con la ubicación en Valdeherrera que propone Burillo, no siendo esta la única discrepancia en cuestiones arqueológicas entre los dos catedráticos.
Otro problema que se plantea para
situar Segeda en Mara y Belmonte es, que Segeda sirvió como base a los Romanos
durante el asedio a Numancia, así se desprende del texto de Alfredo Jimeno en:
Las Ciudades Celtibéricas de la Meseta Oriental, dato que recoge de Appiano y Diodoro. Se podría decir que la zona de Mara y Belmonte no es la adecuada
para instalar la base militar romana en la guerra contra Numancia, por
lejanía.
Cabe decir, que en la zona de Calderuela y Nieva existen suficientes vestigios romanos como para pensar que fue base romana durante el asedio a Numancia, según expertos, en la Gran Atalaya de Renieblas no habría suficiente espacio para 30.000 romanos, era campamento, no base militar, Renieblas se encuentra a mitad de camino entre Calderuela y Numancia. En la zona de Calderuela y Nieva, había espacio de sobra, con suficiente agua y fortificado casi al completo, una gran ciudad vacía a disposición de los romanos, Segeda.
Por otra parte, el dato también se puede sumar a los expuestos anteriormente sobre la acuñación de moneda, pues si Segeda fue la base principal del ejército romano durante aquel tramo de guerra, mal podían los segedenses vivir en la ciudad a la vez que los romanos y acuñar moneda como si nada. No existen datos históricos sobre la vuelta de los segedenses a Segeda, más bien existen datos que dicen lo contrario, pues Roma declaró esta guerra por causa de los segedenses y su muralla, por tanto, no es lógico que durante el asedio a Numancia hubieran vuelto los segedenses a Segeda, menos siendo base militar romana, no tiene sentido, y las monedas de Sekaiza no corresponderían a Segeda, pues algunas fueron acuñadas durante el periodo que nos ocupa.
En definitiva, si situamos Segeda en
Mara y Belmonte, no cuadran la historia, las medidas, ni las distancias, pero
si la situamos donde realmente estaba, todas las piezas encajan. Se puede
añadir algún argumento más, pero este resumen se limita a recoger evidencias históricas para situar Segeda en el lugar que corresponde, comprensibles
para cualquier persona sin necesidad de ser experta en historia o arqueología.
Por esto y lo anteriormente expuesto
me atrevo a sugerir que Segeda no estaba en la zona de Calatayud y las monedas
de SEKAIZA acuñadas en distintos periodos de tiempo no pertenecerían a Segeda,
sino a otra ciudad cercana a Bilbilis.

